Evangelio y lecturas del día

La Palabra de Dios para hoy

Leé el Evangelio y las lecturas católicas de la fecha seleccionada. Reservá un momento de silencio, descubrí qué dice el texto y pensá cómo llevar esa Palabra a tu vida. Podés consultar otras fechas con el selector.

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Lectura del Día

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo

1 Timoteo 2, 1-8

Te ruego, hermano, que ante todo se hagan oraciones, plegarias, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, y en particular, por los jefes de Estado y las demás autoridades, para que podamos llevar una vida tranquila y en paz, entregada a Dios y respetable en todo sentido.

Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro salvador, pues él quiere que todos los hombres se salven y todos lleguen al conocimiento de la verdad, porque no hay sino un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre él también, que se entregó como rescate por todos.

El dio testimonio de esto a su debido tiempo y de esto yo he sido constituido, digo la verdad y no miento, pregonero y apóstol para enseñar la fe y la verdad.

Quiero, pues, que los hombres, libres de odios y divisiones, hagan oración donde quiera que se encuentren, levantando al cielo sus manos puras.

Evangelio del Día

Lectura del santo evangelio según san Juan

Juan 19, 25-27

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.

Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: "Mujer, ahí está tu hijo". Luego dijo al discípulo: "Ahí está tu madre". Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

Palabras de los Papas

Juan, de los Doce el único presente en el Calvario vio y dio testimonio de que, al pie de la cruz, junto a otras mujeres, estaba la madre de Jesús (v. 25). Y escuchó con sus propios oídos las últimas palabras del Maestro, entre la cuales, estas: «Mujer, aquí tienes a tu hijo», y después, dirigiéndose a él: «Aquí tienes a tu madre» (vv. 26-27). La maternidad de María, a través del misterio de la cruz, dio un salto impensable. La Madre de Jesús se convirtió en la nueva Eva, porque el Hijo la asoció a su muerte redentora, fuente de vida nueva y eterna para todo ser humano que viene a este mundo. La fecundidad de la Iglesia es la misma fecundidad de María; y se realiza en la existencia de sus miembros en la medida en que estos reviven, “en pequeño”, lo que vivió la Madre, es decir, que aman con el amor de Jesús. Toda la fecundidad de la Iglesia depende de la cruz de Cristo. (Leone XIV – Jubileo de la Santa Sede, 9 de julio de 2025)

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Cómo meditar el Evangelio del día

Antes de leer, pedí a Dios un corazón atento. Leé el pasaje completo, identificá una palabra o una actitud de Jesús y preguntate qué te invita a cambiar. Podés volver al texto una segunda vez y responder con una oración sencilla. No hace falta comprender todo de inmediato: el encuentro con la Palabra crece con la constancia.

Para profundizar, consultá nuestra guía para meditar el Evangelio y las reflexiones católicas. Las fechas disponibles dependen de las lecturas publicadas en el sitio; esta página muestra el contenido cargado para cada fecha.